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Terra
La Coctelera

Categoría: cine

Paris, tu m'aimes?

Paris je t'aime es la película fetiche del mes. Son 18 cortos sobre París (me esperaba 20, porque París está divida en 20 comunas, ¿por qué 18 y no 20?), cada uno de un director diferente, cada uno sobre una parte diferente de París, cada uno con una historia de amor. Aunque en estos tiempos ya todo me parece una historia -o al menos una metáfora- sobre el amor. Hay de todo para escoger, cortos buenos y cortos "?". Incluye directores fetiche, como Gus Van Sant, los hermanos Coen, Walter Salles, Sylvain Chomet (el de las Trillizas de Belleville) o Alexander Payne. Actrices y actores fetiche: Juliette Binoche, Steve Buscemi, Bob Hoskins, Natalie Portman, Fanny Ardant. Y todos empaquetados en una ciudad, ejm, fetiche.
El formato obliga a otorgar premios: premio al mejor corto, al de Alexander Payne (quien también actúa dentro de otro corto). Premio al peor corto: el de Vincenzo Natali y sus vampiros. Premio al corto más intenso: Isabelle Coixet y su femme au trench rouge. Me parece difícil decir alguno de mejor actor o mejor actriz.
Como sea, el conjunto es más bien agradable a ver, la única recomendación es que es mucho mejor verla acompañado.

wtc

Después de Alexander, un nuevo bodrío (en potencia) a cargo de Oliver Stone: World Trade Center, the world saw evil that day, two men saw something else. A true story of courage and survival.

Cómo es posible

¿Qué le pasó a los Estados Unidos? Viendo On the Waterfront y East of Eden de Elia Kazan, además de quedar perdidamente enamorado de Marlon Brando y de James Dean, uno queda con la sensación de que el cine actual gringo, el mainstream, es para olvidar. Ya había empezado a tener esa sensación con A patch of blue otra película de los cincuentas con Sidney Poitier. Pero con estas dos de Kazan el golpe fue total. Y no solo desde el punto de vista cinematográfico, la gente que está dentro de esas películas, los gringos de las películas parecen mas aguerridos y sinceros que los de ahora. Los de ahora son como un Marlon Brando viejo, gordo e inflado, parasitando de lo que ha logrado en su pasado, cuando ya no es la sombra de lo que era, pero aún le queda ese brillo en los ojos, esa actitud. ¿Qué le pasó a los Estados Unidos? ¿Es sólo mi visión de "joven que no sabe nada de la vida" (TM)? Se siguen aferrando a ese ciudadano del común, que si bien existe, ya no es representativo de lo que es ser gringo. Como bien decía el sociólogo Momus acá: ¿son los Chinos los gringos del Futuro?

Viendo East of Eden tuve dos viejitas de unos 60 años al lado. Fue en su época de juventud que se forjaron estas películas de leyenda. Cuando terminó la película pasaron un documental sobre James Dean, y estas viejitas no paraban de emocionarse con todo, con los actores de tal o tal película, o cuando X se casó con un músico, ellas se acordaban del músico. No puedo decidirme si fue molesto o gracioso o tierno. Decidí no comentar nada, pensando en mi mismo, cuando esté viendo dentro cuarenta años Pulp Fiction, y los jovencitos del lado nacidos en el 2020 soportandome mientras repito en voz baja los diálogos, o canto las canciones, o me pregunto en voz alta que habrá pasado con Bruce Willis, por qué se dejo engordar así, cómo es posible que haya terminado así.

Munich

La película, como cualquier otra, se puede ver en varias capas. Una exterior puede hablar de la situación entre Israel y Palestina. Otra sobre la reflexión que se puede hacer para ver si hay una verdadera diferencia entre un acto terrorista y un acto militar. Otra más interior puede hablar del sinsentido de la violencia. Otra puede hablar de la vida como una constante búsqueda y lucha por encontrar nuestro hogar-lugar en el mundo (¿!). Y habrá otras que ni me imagino ni quiero mencionar.
Y todo, como le decía a Javier, metido en una película de Spielberg con melodrama que le salpica a uno en la cara - que es lo esperamos y nos gusta tanto de Spielberg, ¿no?.
Y como también le decia a Javier, me parece que los mismos elementos y diferentes capas se pueden encontrar mejor presentados en una novela gráfica de los años setentas escrita por Pierre Christin y dibujada por Enki Bilal: Les Phalanges de l'Ordre Noir.
No tiene nada que ver con Israel y Palestina, tiene que ver con las Brigadas Internacionales. Pero los ataques terroristas, el tour de venganza por Europa, todas esas muertes, el letargo eventual -que son la esencia de Munich- están en ese libro. Y ahora que lo pienso, me parece que el origen de Les Phalanges puede estar en toda esa serie de atentados terroristas de los setentas en Europa, que tuvieron que haberle llamado la atención a Christin, y que él con su cabeza metida en la izquierda se imagina una historia que involucra a las Brigadas Internacionales de tour por todas las ciudades donde se registraban atentados terroristas. Puede ser. Debe ser así. Volviendo al tema, me parece que hay dos ventajas para Les phalanges: no hay tanto melodrama como en Munich, y el tour Europeo de venganza incluye a Barcelona, ciudad que me encanta.

Lo que me permite incluir otro apunte más de los que tomé a principio de mes en Barcelona. También con pincel, otro cuarto de hora. Una de esas callecitas tan turísticas del Raval. Los que se aburrieron de ver apuntes pueden pasar a ver a la niña de la espada de esta entrada. Porque no todo en la vida puede ser fotos y apuntes de cuarto de hora.

¿Por qué luchan los Estados Unidos?

Por la democracia.

Esa podría ser la respuesta si se quisiera hacer un chiste del estilo "¿Por qué cruzó la gallina el camino?" (Para morir al otro lado, bajo la lluvia, es la respuesta à la Hemingway).

Why we fight es un documental de Eugene Jarecki que muestra una respuesta bastante razonable, y que para nada es un chiste: porque es un buen negocio. Negocio para los proveedores de armas del gobierno estadounidense (todos empresas privadas del estilo Lockheed Martin), negocio para Estados Unidos al expander su imperio.

Siguiendo con las preguntas: que fue primero ¿el huevo o la gallina? ¿el deseo de expandir el imperio o la monstruosa industria bélica?.
Depende de cómo lo vea cada uno, pero lo que es cierto es que si se puede ubicar el momento cuando empezo a salirse de control el monstruo. Y todo lo previó Eisenhower a principio de los sesentas cuando estaba saliendo de la Casa Blanca, el 17 de enero de 1961 (discurso completo):

[...]This conjunction of an immense military establishment and a large arms industry is new in the American experience. The total influence – economic, political, even spiritual – is felt in every city, every Statehouse, every office of the Federal government. We recognize the imperative need for this development. Yet we must not fail to comprehend its grave implications. Our toil, resources and livelihood are all involved; so is the very structure of our society.
In the councils of government, we must guard against the acquisition of unwarranted influence, whether sought or unsought, by the military-industrial complex. The potential for the disastrous rise of misplaced power exists and will persist. [...]

Recordando este discurso empieza Why we fight.
Aca está el documental completo. (real, 32.7 M)
Todo esto via Elástico

Trilogía

Last Days , Elephant y Gerry ¿Cuál era el patrón de estas tres películas?
Por un lado, son películas de ficción sobre historias de la vida real, que fueron altamente mediatizadas (al menos en Estados Unidos), donde además se ignoran puntos importantes de la historia. Y estos puntos importantes que se ignoran "desencadenan" en la muerte de su(s) protagonista(s).
Además, todas hubieran podido llamarse Last Days, Gerry también se hubiera podido llamar Elephant (la cantidad de diálogos a lo largo de la película la emparentan con la Elephant original) y Gerry saca la cabeza con notoriedad al menos una vez en Last Days. Que más se quiere en una trilogía.
Brevemente: Gerry es la historia de dos jóvenes que se pierden en el desierto y sólo uno regresa, Elephant es sobre la masacre de la escuela secundaria en Columbine y Last Days sobre los, hmm, últimos días de Kurt Cobain.

Mi recomendación es que no vayan a ver Gerry, se van a morir del aburrimiento. A mi la película me encanta, si me gustara hacer top 5 de películas ella estaría ahí. Pero por la experiencia de los otros, por lo que me dicen mis amigos, mejor no vayan.
Con Elephant, no se dejen engañar por un premio de Cannes, no hay denuncia social de ningún tipo, no queda claro que las motivaciones de los jovencitos para matar a sus compañeros de clase es la sociedad ultraviolenta de los Estados Unidos. A mi me encanta la película, pero mejor no vayan a verla.
Y ni qué decir de Last Days, ¡Ni una sola canción de Nirvana en toda la película! ¡Kurt Cobain no se llama Kurt Cobain!. Y además llena de escenas a lo Gerry, llena de matices sonoros y visuales con esa escenita de la batería que enloquece a los espectadores. Incluso se ve un video completo de Boyz2Men. Me gustó mucho la película, pero mejor no la vean.

A mí me encantó la trilogía, en mi cabeza es lo que más se acerca a arte visual dentro de lo que he visto en cine, pero eso al parecer no la hace gracia a mucha gente. Además el chiste es verlas en el teatro, y seguro que no las van a poder ver en ninguna parte, y no vale la pena gastarse la plata en los DVD de las tres, así que mejor no las vean.

Le masque et la plume

El medio natural del crítico de cine y de libros puede ser su escritorio frente a la página en blanco, listo para escribir su crítica y enviarla una la revista, o a la página de internet que le publica las cosas. Como sea. No es común que un crítico sea el centro de un show, así como lo podría ser un actor, o un director. Que pasaría entonces si ahora se pusiera un grupo de críticos, para que realizara su labor, frente a un público, cara a cara. ¿Tendría exito la idea de llevar a nivel de espectáculo la crítica literaria y cinematográfica?
Tal experimento existe, y mañana celebra sus cincuenta años de existencia en France Inter. El programa Le masque et la plume reune una muestra representativa de lo que son los críticos de cine y literatura en los medios franceses para sentarlos juntos, de frente a un público, para acribillar, o ensalsar, libros y películas. En sus orígenes, como lo delata el nombre, el programa estaba dedicado al teatro y a los libros, pero dado que las obras de teatro solo tiene interés para la gente que vive donde se hace el programa, poco a poco se le cedió el campo al cine.
Con Olga desde hace un buen tiempo los escuchamos, de preferencia los domingos que hablan de cine, e incluso fuimos un dia a la Maison de France Inter para ser parte del público. Es un muy buen programa, y no espero que compartan mi entusiasmo hacia Le masque et la plume sólo por esta entrada. Pero les recomiendo vivamente que para inciarse escuchen la edición especial del cincuenta aniversario que se transmitirá mañana 13 de noviembre. Debería estar disponible toda la semana acá. Claro, pueden escuchar la de la semana pasada, pero la de mañana, aunque es sólo una sesión típica más larga que lo normal, promete ser mucho más divertida.

Franco y Gamboa

No son exactamente los fragmentos de lo que dijeron, sino de lo que recuerdo que dijeron. Con eso en mente, acá están algunos apartes de la velada con Jorge Franco y Santiago Gamboa, que tuvo lugar el 14 de octubre pasado en la Maison de l'Amerique Latine en París.

Motivaciones
Franco: "No tengo una motivación para escribir un libro nuevo, no lo hago para contar una historia, bueno sí, hay un origen. Una imagen es siempre el origen. Por ejemplo, en el caso de mi último libro se me vino la imagen de una mujer que pateaba una cabeza en un callejón, y a partir de eso escribí el libro."
Gamboa: "El proceso de escritura tiene más que ver con obsesiones y retos. En el caso de El Síndrome de Ulises estaba el deseo de contar mi punto de vista de la vida en París para los inmigrantes, esto con el reto de escribir un libro que no estuviera tan basado en los diálogos como mis libros anteriores, o poder crear un personaje que me fuera casi que del todo ajeno, como fue el filólogo alemán."

Del libro a la película
Franco: "Cuando me preguntaron como me imaginaba a Rosario Tijeras, no supe que decir, porque mi estilo es más literario que otra cosa, es decir en todo el libro no describí físicamente a Rosario sino que describía su personalidad."
Gamboa: "En general la imágen física que tengo de mis protagonistas es una que es cercana a la mía. Por ejemplo, a Silampa me lo imagino de unos 40 años, bueno mas bien empezando los treinta por la época en la que lo escribí, parecido a mí. Pero en realidad no pienso mucho en eso."

Experiencias de filmación
Gamboa: "Sergio Cabrera me decía: imagínate que cada vez que metieras un personaje en tu libro, te cobraran, y cada vez que el hace un viaje tu tienes que pagárselo. Claro, con eso en mente, en lugar de decir que fulano llego a la estación de tren de Moscú y luego voló a Madrid, es más fácil hacerlo en la estación de bus de Cali y que de ahí salga a Bogotá, por decir algo."

Literatura
Franco hablaba de sus libros como sicoanalizándolos, tratando de entenderlos, como si alguien más los hubiera escrito. Producía el incómodo efecto que produce cuando alguien habla de si mismo en tercera persona. Y a la hora de hablar de referencias literarias, simplemente confesaba que no tenía ninguna que confesar, que dado que él en realidad había tenido formación de cineasta y se dedicaba más a la publicidad, en realidad sus referentes no estan tanto dentro de la literatura.
Gamboa no analizaba sus textos, a la pregunta de lo que significaba tal o cual fragmento de un libro, decía que no significaba nada. Solo está ahí para ayudarle a contar una historia. Recomendo el último libro de Vila-Matas, otro de algún escritor que no recuerdo. Habló sobre Bolaño por un par de minutos.

Francés
Franco no hablaba francés, lo que redujo el ritmo de la velada. El punto más interesante fue que su traductor cambiaba ligeramente sus respuestas para que no sonaran tan contradictorias, o de plano, tontas.
Gamboa habló en francés, pero a la mitad se aburrió diciendo que el francés es de los idiomas que para hablarlos bien hay que ponerse en la piel de las personas que lo hablan, y que ponerse en la piel de un francés es fatigante y aburrido. Y siguió la otra mitad de la velada en español. Los cinco franceses que estaban ahí (dentro de un público de unos 80 colombianos) no supieron si reirse o no con nosotros.

Memoria
Me gustaría recordar mejor lo que dijeron ellos de la guerra en Colombia, y sobre los escritores colombianos que quedaron atrapados entre el boom latinoamericano y ellos (i.e. R.H. Moreno-Durán) y sobre Colombia en general. O recordar todas las cosas graciosas que dijo Gamboa, o todas las incoherencias que dijo Franco. Pero mejor ni lo intento, que hay cosas más urgentes e importantes para hacer.