Broken Flowers

Son cinco mujeres que pasaron por la vida de Ben (Bill Murray). Ellas son esas Broken Flowers.
Poco importa por qué Ben va ahora a buscarlas, una por una, para pasar la noche con ellas o visitarlas en el cementerio, según corresponda. Ben esta endurecido, viejo y tal vez cansado. Piensen en Bill Murray en Lost in Translation y en The Life Aquatic, e imagínenlo además dirigido por el director de cine independiente americano (norte y sur, si quieren) más antiguo, sólido, popular, aclamado (y aún así, europeo) que vive. Este Bill Murray hiper-estático mueve una ceja y logra enternecer o disparar un ataque de risa, lo que él quiera. Bill está en la periferia de esta película encantadora: en el centro están las mujeres, no se deje engañar. Las mujeres, los hijos, los espacios transformados por mujeres, las vidas transformadas por ellas, sus decisones.
La única sorpresa fue ver que no hubo ningún diálogo en un idioma diferente al inglés. Que esto pase en una película de Jarmusch es como que Hitchcock dejara de hacer su aparición en cámara, pero bueno. La película sigue siendo encantadora, obviamente, con esos detalles grandes y pequeños que no mencioné. Como el vecino de Ben, o la música que lo acompaña en sus busquedas. Broken Flowers.
j. dijo
Toca verla, sí. Yo estoy acá pendiente de "A History of Violence". Otra novela gráfica adaptada al cine, esta vez a cargo del maestro Cronenberg.
17 Septiembre 2005 | 11:17 AM