París, es cierto, no se acaba nunca
Por alguna razón hay una cantidad no despreciable de personas que se imaginan que llevar una vida sin un peso (o euro para el caso) puede ser más divertido y enriquecedor en París, que en Bogotá o Lima. O Nueva York y Londres que en Medellín. La verdad es que en ambos casos, cuando no hay plata, se va a estar cerca de los círculos de "inmigrantes, prostitución y de drogas" (dixit Gamboa). Y en ambos casos el grado de enriquecimiento en el plano personal, y espiritual, va a ser el mismo.
En el caso contrario, doy fé de que París incluye menos drogas y prostitución y en cambio más cine, libros, artistas, excéntricos varios, ganadores del Nobel y de la Fields. Menos duro y aleccionador que la universidad de la vida, en algunos sentidos (no en todos), pero seguro más cómodo y con menos decepciones.
Aún así, los que tienen aspiraciones artísticas: no vayan a París. Vayan a Berlín, o Barcelona. O quédense en su ciudad. O recorran el mundo entero. O latinoamérica. O la patagonia.
manuel dijo
soy de los que pienso que primero hay que conocer bien donde vives porque la mayoria de la gente no sabe ni lo que tiene
26 Abril 2006 | 10:12 AM